Alergia a los cacahuetes en los niños




En un trabajo publicado en la revista New England Journal of Medicinedel 13 de marzo de 2003, miembros del Departamento de Alergia Pediátrica e Inmunología del St. Mary´s Hospital de Londres y de la Unidad de Pediatría de la Universidad de Bristol, han tratado de identificar otros factores que, aparte de una historia familiar de esta alergia y de la presencia de atopia, se asocien con el desarrollo de la alergia a los cacahuetes en la infancia.

cacahuetes

 
Los autores han obtenido los datos del denominado Avon Longitudinal Study of Parents and Children (Estudio Longitudinal Avon de padres e hijos) que se realiza hace años en Avon, una población, con su correspondiente área de salud, en el suroeste de Inglaterra.

Este estudio epidemiológico, diseñado para recoger información desde el comienzo de la gestación y a través de la infancia, ha sido escogido ya que ofrecía la posibilidad de investigar los antecedentes de la alergia a los cacahuetes. El estudio ha incluido a mujeres gestantes de esta área sanitaria de Inglaterra cuya fecha esperada del parto se encontraba entre el 1 Abril del 1991 y el 31 de Diciembre del 1992, y que desde entonces fueron sometidas a cuidadoso seguimiento, sobre todo en lo que se refería a alergia de la madre antes del parto. Se utilizaron cuestionarios para obtener información en los meses 1, 6, 15 y 18 después del nacimiento, y después cada 6 meses, acerca de la presencia de irritaciones cutáneas en los niños y su intensidad, medicaciones que le fueron aplicadas y detalles de la dieta.

alergia cacahuetes

De un total de 13.971 niños, cuando tenían 38 meses de edad, se identificaron a los que tenían alergia a los cacahuetes. A aquellos niños en los que constaba que habían presentado una reacción alérgica a los cacahuetes (con edades entre 4 y 6 años) se les practicó un test cutáneo de sensibilización a los cacahuetes, más una prueba de respuesta a la ingestión de un sandwich de crema de cacahuetes, realizada a doble-ciego y comparada con un grupo de niños a los se les suministró como alimento un placebo.

Muestras del cordón umbilical de los niños, conservadas desde el nacimiento, fueron recuperadas en aquellos niños con alergia a los cacahuetes y analizadas en cuenta a la presencia del anticuerpo inmunoglobulina E (IgE) que es específico para el antígeno del cacahuete.

49 niños tenían una historia de alergia a los cacahuetes; la alergia a los cacahuetes fue confirmada (mediante la prueba de ingestión de cacahuetes) en 23 de los 36 niños sometidos esta prueba. No se demostró en estos niños evidencia de sensibilización prenatal a partir de la dieta materna y la presencia de inmunoglobulina E específica en el cordón umbilical.

El análisis de los datos con respecto a la aplicación o no de cremas en la piel de los niños puso de manifiesto que en el 84% de los niños que eran alérgicos a los cacahuetes y en el 91% de los que la alergia fue confirmada por la prueba de la ingestión de cacahuetes, se habían utilizado cremas que contenían aceite de cacahuete durante los primeros 6 meses de vida, porcentaje mucho más elevado que el de los grupos utilizados como controles. Estas cremas son utilizadas ampliamente durante la fase en la que los niños recién nacidos presentan frecuentes irritaciones de la piel, y su aplicación precede al comienzo de los síntomas de la alergia a los cacahuetes.

Puede concluirse que en los niños con alergia a los cacahuetes, comprobada mediante la prueba de ingestión de cacahuetes, existen asociaciones significativas con una historia familiar de esta alergia específica, con el consumo de soja en la infancia (los cacahuetes y las semillas de soja pertenecen a la familia de las legumbres) un inicio precoz de eczemas, otras erupciones con exudación y formación de costras y la exposición de la piel a formulas farmacéuticas de aplicación tópica que contienen, como excipiente, aceite de cacahuete (también conocido como aceite de maní o aceite de arachis).

La ausencia de asociación de la alergia a los cacahuetes de los niños con el consumo de cacahuetes por la madre durante la gestación, dato combinado con la incapacidad de los autores para detectar en la sangre del cordón umbilical la inmunoglobulina E específica para los cacahuetes, es un argumento contra la hipótesis de que la sensibilización del niño hubiera ocurrido en el útero de la madre.

Para los autores, sus datos tampoco apoyan la hipótesis de que la sensibilización de los niños se hubiera producido mediante la transmisión de alergenos de los cacahuetes teniendo como vehículo la leche materna. Las madres de los niños con alergia a los cacahuetes no comieron más cacahuetes de manera significativa durante la lactancia que las madres del grupo niños utilizados como control.

Los autores sostienen la hipótesis de que es la aplicación sobre la piel inflamada de los niños de antígenos de los cacahuetes a dosis bajas la causa de la sensibilización alérgica.

Las cremas aplicadas tópicamente con la finalidad de tratar la irritación de piel por los pañales, los eczemas, la sequedad cutánea y otras afecciones de la piel de los niños) contienen con frecuencia como excipiente al aceite de cacahuete (incluido a veces bajo la denominación de aceite de arachis o de maní) y en ocasiones, sin hacer mención expresa en el etiquetado de su presencia en la formulación.

Estudios recientes han demostrado que el aceite de cacahuete refinado contiene proteínas que, cuando son extraídas, producen inmunoglobulina E en los pacientes con alergia a los cacahuetes.

Esto quiere decir que el uso frecuente en los niños de preparaciones farmacéuticas para aplicación cutánea que contienen aceite de cacahuete es una importante causa de sensibilización. La continuada aplicación sobre la piel de estas cremas puede perpetuar la alergia.

Los autores del estudio concluyen que una historia familiar de alergia a los cacahuetes, la irritación de la piel, y el uso de preparados farmacéuticos para aplicación tópica sobre la piel irritada que contienen aceite de cacahuete como excipiente pueden ser factores causales para el desarrollo de la alergia a los cacahuetes.

Consejos similares:

Sin comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *