El poder de pensar y sentir, nos permite cambiar nuestro cuerpo




Los científicos miden el envejecimiento humano por medio de bio marcadores.

Los bio marcadores son factores como la presión arterial, la densidad ósea, la intensidad de la temperatura corporal, el porcentaje de grasa en el cuerpo, la capacidad aeróbica (que es la capacidad de utilizar oxigeno).  Factores como la proporción de colesterol bueno, la masa y el tono muscular, el nivel de hormonas del sexo en el cuerpo humano, el umbral auditivo, la visión; son algunos de los bio marcadores mas usuales del envejecimiento.  Los resultados de estos estudios hacen posible cambiar estos bio marcadores, lo que llevaría a la extraordinaria conclusión de que lo que conocemos como edad cronológica no tiene porque ser a la edad biológica.

No solo es como nos mostramos ante el mundo sino como lo vemos, en esto el tiempo también juega un papel importante, el tiempo subjetivo

El mundo físico es una respuesta del observador.  La mente es una respuesta de quienes le estén observando.  La respuesta del observador depende de los instrumentos que utilice para hacer la observación.

mujer pensando

Los instrumentos que utilizamos para observar son básicamente los neuro receptores, el sistema nervioso y la forma en que utilizamos esos instrumentos, nos proporcionarán una realidad. Entonces esa realidad es real o solo es una percepción de la realidad.

No existe un mundo objetivo que sea independiente del observador.  El mundo que aceptamos como real parece tener cualidades definidas, sin embargo ninguna de estas cualidades significa nada fuera del contexto de nuestra percepción.  Veamos el ejemplo del espejo,  la percepción que tengo de mi imagen ante un espejo es diferente a la que tienes tú.  Observa a otra persona de frente y después obsérvala  a través del espejo, observarás que la imagen que tienes de frente es mucho mejor que la que tienes ante el espejo.  La percepción del mundo o de la belleza de este mundo que tengo yo, es independiente a la que tienes tu.

La imagen del mundo no tiene un aspecto.  Es el modo como lo vemos y nosotros hemos aprendido a verlo de determinadas maneras, la hemos mirado por medio de la superstición del materialismo

La superstición del materialismo sostiene que debemos confiar en los sentidos, esta es la prueba más confiable de la realidad.  Los sentidos nos dicen que las cosas tienen una forma, una textura, un olor, un sabor y pensamos que esta es una manera intrínseca de las cosas.

Como no existen cualidades absolutas sobre nada en el mundo material, es falso decir que existe un mundo independiente allá afuera.  Todo lo que está allá afuera es información no formada ni procesada esperando a que nosotros al percibirla la interpretemos, ninguno de los hechos objetivos sobre los que basamos nuestra realidad es fundamentalmente valido.  A pesar de que esto puede sonar desafiante indica una gran liberación,  pues nos damos cuenta que podemos cambiar nuestro mundo incluido nuestro cuerpo al cambiar nuestra percepción.  Los diversos cambios de la edad que experimentamos son el resultado de pequeñísimos trozos estáticos de la vieja percepción.

mujer pensativa

Por tanto si queremos avanzar en la comprensión de la mente y el cuerpo, debemos deshacernos de nuestra bien concepción de la realidad.  Debemos dejar de pensar en el cuerpo humano como una estructura anatómica rígida; somos las únicas criaturas sobre la tierra que podemos cambiar nuestra biología a través de lo que pensamos y sentimos.  Poseemos el único sistema nervioso capaz de tener conciencia del fenómeno del envejecimiento y debido a que estamos concientes, nuestro estado mental puede influir  el objeto de nuestra conciencia.  La mente tiene influencia sobre cada célula de nuestro cuerpo, por lo cual el envejecimiento humano es muy diferente al del envejecimiento animal. El cuerpo humano es una danza de moléculas que siente, se enamora, se regenera; se supone que la bioquímica es la responsable de lo que llamamos pensamiento.  Si entendemos como actúan estas moléculas seremos capaces de lograr el cambio.

La salud, la belleza y el bienestar es un estado de vitalidad, energía, creatividad;  en definitiva es un estado superior de la conciencia.  Es por esto que la belleza es la vibración de la emoción mas profunda, refleja la energía y estado de conciencia de una persona.  El cuerpo humano es un mundo de inteligencia, de energía e información que se está renovando constantemente y en cada momento de nuestra existencia.

Hay cientos de cosas a las que no ponemos atención y que ocurren incesantemente por ejemplo, la respiración, la digestión, y las células que crecen.  Estos procesos automáticos juegan un papel importante en el envejecimiento pues con la edad decrece la capacidad de coordinar estas funciones.  Una vida de inconciencia lleva a diversos deterioros mientras que una vida de participación conciente los previene.  Si aprendemos a atender concientemente las funciones corporales, en vez de dejarlas en piloto automático el acto mismo de poner atención cambiaría nuestra forma de envejecer.  Cada función de las que llamamos involuntarias podría ser controlada concientemente.

Los humanos tenemos la libertad de elegir su propio desarrollo resplandeciente o de su destrucción, eres tu quién tiene que escoger.  Tu futuro no está escrito en ninguna parte, y llegará un momento de la vida donde te encuentras en una encrucijada, ¿camino hacia la vida o camino hacia la muerte? No debes esperar a ver huellas en tu rostro o deformación estética en el cuerpo para reaccionar  y querer un cambio

Escoger el camino hacia la vida es escoger el conocimiento de uno mismo, porque sin este conocimiento no hay felicidad profunda, y el que no es profundamente feliz, no le encontrará un sentido placentero a la vida.  Es decir, a pesar de cualquier esfuerzo, si no he arreglado mis propios asuntos en casa, no podré hacerlo en mi barrio, en mi ciudad, en la tierra.  Es una ley de vida; lo que se rechaza, lo que no se acepta, tiene su expresión en   forma de, enfermedad, violencia, depresión, sufrimiento, mala calidad de vida.

Dicho de otra forma, no hay felicidad sin conocimiento de sí mismo, y no hay conocimiento propio si entre otros aspectos.  No saber algo tan básico pero a su vez tan importante como cual debe ser tu alimentación adecuada, por ejemplo.  O acaso tu coche funciona si no le llenas de combustible, y del bueno, porque a tu coche no le pones un combustible más económico, porque puedes estropearlo.

Para mi parecer las amas de casa son la clave fundamental para que la especie humana elija el camino hacia la vida o el camino hacia la muerte.  Antes de ser madre debería de hacerse un curso especial de supervivencia, que debe empezar por conocer la fisiología, y nutrición humana.  Si la ama de casa es benevolente, y educada en propiedad con respecto al cuerpo humano, como funciona y como se cuida, enseñará a los niños los medios para convertirse en verdaderos adultos, responsables de su vida, con un cuerpo sano, un discernimiento claro, y un espíritu recto.

Una persona debe tener ante todo la responsabilidad de ocuparse de sí mismo, como de planificar sus comidas.  Para vivir adecuadamente, hay que alimentarse adecuadamente.  Existe una unión poderosa entre nuestra manera de vivir, nuestra percepción del mundo, y por otra la calidad de lo que absorbemos, la manera de alimentarnos, la manera de dar.  Cuando  hablo de alimento no es solo lo que ingerimos, es también en  sentido más amplio: alimento, bebida, así como también lo que respiramos, lo que escuchamos, lo que vemos percibimos y pensamos; también lo que decimos y como lo decimos, el respeto por nuestro Ser y nuestro cuerpo, y por el de los demás y la naturaleza.

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