Tentaciones que ponen a prueba el amor




Hasta los dúos sólidos como una roca son vulnerables a ciertos obstáculos que surgen repentinamente y amenazan la unión. Pero si aprenden a reconocer las señales que gritan peligro, podrán vencerlos y salvar la relación.

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Ambos están locamente enamorados. El se ríe de tus cambios de ánimo, adora tu derriére, y le encanta que comas dulces aunque engorden. A ti te fascina su olor, y llamas a la contestadora telefónica sólo para oír su voz. Pero hasta las relaciones tan idílicas como éstas pueden ser amenazadas por fuentes de potenciales problemas, que se esconden bajo la superficie. Nos referimos a ciertas tentaciones, aparentemente inocentes, que ambos enfrentan casi a diario y pueden llegar a poner a prueba, y poco a poco erosionar, el vínculo que los une.

Pero armada con la información correcta, podrás vencer la tentación y no dejarte arrastrar por ella. Saltar los obstáculos, a veces no tan obvios, que surgen en tu vida amorosa.

Un tropezón con tu ex

De repente, él te envía un e-mail, te lo encuentras un día en casa de tu familia, o un amigo mutuo deja caer un chismecito incitante sobre él en plena conversación. En cuestión de segundos, lo que empieza como un recuerdo momentáneo va ganando fuerza, incluso involuntariamente. “Volví a mi pueblo por Navidades el año pasado, y allí me encontré con Daniel, mi ex novio”, cuenta Raquel”, 26 años. “En cuanto lo vi sentí como un corrientazo. Empezamos a hablar y a reírnos de las locuras que hacíamos juntos, como subirnos en su motocicleta e irnos de viaje a México. El lunes siguiente, cuando ya me hallaba en casa con mi novio actual, todo lo que él hacía me parecía aburridísimo! Me molestaba la forma en que comía, cambiaba los canales… Y en cuestión de segundos, empecé a poner los ojos en blanco y a buscar peleas sin razón. No podía evitar preguntarme: ‘Si aún estuviera con Daniel, ¿no sería mi vida más emocionante?’”

 

“No eres una mala pareja pmujer infielor cuestionarte cómo sería tu vida si siguieras con tu ex”, dice Jeffrey Kaye, sicólogo en

San Francisco. “Tu ex representa el camino que no seguiste v sobre el cual siempre sentirás cierta curiosidad porque nunca sabrás cómo pudo ser. Pero esos sentimientos inofensivos pueden acumularse y multiplicarse descontrolada-mente, si no llegas a la raíz de ellos”

Cómo vencerla. Primero, quítate las gafas color de rosa y recuerda por qué rompiste con él. “Estás idealizando una relación que terminó, quizá por una buena razón”, señala Kaye. “Tendemos a recordar los buenos tiempos y a bloquear los malos”. (Oh, sí, es cierto, que el muy cobarde rompió contigo por e-mail, y tú estuviste llorando tres semanas sin parar.)

Segundo, reconoce que quizá no sea tu ex, sino las cosas que hacían juntos las que hoy te resultan atractivas. Así que mejor concéntrate en las imágenes y recuerdos específicos que te hacen suspirar por él, aconseja Kaye. ¿Los viajes de fin de semana que tenían? ¿Sus espontáneos planes de salida? Sea cual sea la cosa que sientes que has perdido, necesitas traer de nuevo ese elemento a tu vida. En el caso de Rachel bastó con hacer un viaje a Italia con su hombre. “Me di cuenta de que yo era tan culpable como él por no tratar de hacer más divertida v satisfactoria nuestra relación”.

Las relaciones de las otras parejas

“Cuando mi mejor amiga anunció su compromiso y su boda, yo comencé a vivir indirectamente a través de ella, ayudándola a planear la ceremonia, escogiendo trajes en revistas de novia, etc.”, cuenta Diana, 28 años. “Durante todo el proceso, le hice la vida imposible a mi novio con mis continuos comentarios acerca de cómo sería nuestra nunca antes mencionada boda”.

Sí, es algo prácticamente inevitable: ves a otra pareja planear un futuro idílico, o escuchas a una colega narrar la maravillosa escapadita romántica que tuvo el fin de semana… y, de pronto, te molesta que tu relación no tenga lo mismo que tienen las de ellas, te preguntas por qué otras son más felices que tú, y casi te convences de que tú y tu hombre se han quedado rezagados. “La inseguridad es la fuerza que alimenta esta tentación”, dice Bonnie Eaker Weil, autora de Adultery: The Forgivable Sin (Adulterio: el pecado perdonable). “Crees que algo te falta basándote en la imagen que tienes de la pareja ideal”. Cómo vencerla. Antes de marchar repentinamente al altar, o dejar que la duda sobre tu relación crezca, recuérdate que las cosas iban bien antes de que te atacara el síndrome de “la hierba es más verde al otro lado de la cerca”. Entonces, analiza bien a esa pareja que estás poniendo en un pedestal. ¿Son tan perfectos como parecen? “A pesar de lo que oyes oves, en realidad no sabes lo que ocurre tras puertas cerradas en la vida de otras personas”, dice Kaye. “Todos ponen su mejor cara en público, pero en privado siempre hay conflictos y dificultades”. Claro que ellos no tendrán el mismo problema que tú, que es, obviamente, en lo que tú te fijas; pero lo más probable es que también tengan sus asperezas en otras áreas que tú y tu hombre manejan bien.

Si te pasa por la mente un pensamiento de envidia que te hace sentir que algo falta en tu relación, o que tu vida amorosa está incompleta, discútelo con tu pareja. No dejes que la duda ponga en peligro todo lo que sientes por él. “Esta es una de esas tentaciones que nos arrastra porque nos dejamos llevar por los sentimientos en vez de hablar sobre ellos”, explica Weil. “Si tienes una relación estable, conversar sobre cómo pueden acercarse más o llevar el compromiso a otro nivel, no va a provocar que tu hombre salga corriendo”.

Nexos inesperados en el trabajo

Probablemente tú y tu hombre pasan más tiempo en sus respectivas oficinas que juntos en la casa. Y esas largas horas en el trabajo pueden provocar que llegues a crear un vínculo sólido con algún colega del sexo opuesto, con el que quizá salgas a almorzar todos los días y procures sentarte a su lado en las reuniones de la compañía. O, como le ocurrió a María, 31 años, extiendas tus horas de trabajo para quedarte conversando y relajándote junto con él tras la extenuante jomada. “Era más di vertido quedarme en la oficina riendo y conversando con mi colega Pablo, que irme a casa para sentarme en el sofá a ver la televisión con mi hombre”, cuenta ella. “Pero pronto pasamos de hablar sobre las cosas de la empresa a hablar sobre las cosas nuestras. Y, a la larga, sentí que podía conversar con él sobre todos los temas, incluyendo los problemas con mi novio”.

“Pues ésa es la primera bandera roja que indica peligro”, advierte Shirley Glass, autora de Not “Just Friends”: Protect Your Relationship From Infidelity and Heal the Trauma of Betrayal (Algo más que amigos. Cómo proteger tu relación de la infidelidad y sanar el trauma de la traición). Al quejarte de tu relación con un colega le abres la puerta para que él intime contigo, al mismo tiempo que apartas más a tu pareja”. Pronto empezarás a comparar a tu novio con él, y a preguntarte: “¿Por qué mi hombre no será tan comprensivo como Fulano?” Cómo vencerla. Es bueno tener amistades en la oficina, pero no si te alejan de tu hombre. Así que actualízalo con respecto a lo que pasa de 9 a 5, e invítalo a algunas de tus reuniones después del trabajo. Al traerlo a tu círculo laboral, estrechas la distancia que percibes en tu relación y te das cuenta de que tu colega no es el único hombre que de veras se identifica contigo y te comprende. Otra táctica que mentalmente reafirma a tu colega en la categoría de amigo: “Presentárselo a tu novio”, dice Glass. “Beban unos tragos juntos y deja que los dos se conozcan. Así mantendrás firme tu relación primaria y pararás en seco esas tentaciones”. Pero si la química es demasiado fuerte, manten tus contactos cortos y profesionales, evita chacharear sobre cosas personales e incluye a otros colegas en tus almuerzos o a la hora del café. “Sentirse atraída por un colega no es señal de que tu relación esté mal, sino de que debes distanciarte de ese compañero de trabajo”, observa Glass. “En vez de dejarte llevar por lo que sientes, aléjate de él”.

Cuando tienes una relación, es fácil convencerse de que tú y tu hombre deberían estar teniendo sexo tántrico todo el tiempo. La presión es tan intensa, que si la química carnal que sentían al principio declina, resulta tentador comenzar a hacer especulaciones sobre por qué ya él no siente el mismo deseo por ti (o viceversa).”Cuando las cosas no están tan ardientes como al inicio, nos ponemos ansiosos, llegamos a conclusiones, culpamos al otro por la pérdida de libido y hasta pensamos que la relación peligra”, dice Kaye. “Pero una fase de sexo mediocre no mata la relación. El verdadero asesino es esa distancia que creas al preocuparte demasiado”. Cómo vencerla. No des por sentado que tu relación se arruinó porque tu vida sexual sufrió un bajón. Hay factores que no controlas -estrés en el trabajo, fluctuaciones hormonales, preocupaciones financieras, conflictos de horario-, que pueden limitar tu tiempo de pareja y enfriar el sexo temporalmente. ¿Y cómo lidiar con ese enfriamiento temporal? Aguanta las ganas de hablar y hablar de la vida sexual de ambos hasta la saciedad, dice Weil. “Forzar el tema hará que tu hombre se sienta insuficiente como amante, y eso es lo que arruinará el sexo”. Además, seamos honestas: para los hombres hasta el sexo deficiente es bueno. Así que mientras que él todavía esté teniendo sexo, no se preocupará ni evaluará las sesiones sexuales del mismo modo en que lo haces tú.

Mejor trata de canalizar toda esa angustia contenida en lograr tu placer, ya sea asumiendo tu posición favorita o practicándote “un trabajito manual”. Si empiezas a hacer de tu satisfacción una prioridad, él puede interpretar tu renovada sensualidad como señal de su propia pericia, lo que es un buen modo de acelerar su motor.

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Diferente nivel de éxito profesional

Digamos que, por un golpe de suerte, a ti te promueven en la oficina; pero tu hombre ni siquiera te felicita porque hace apenas un par de meses que a él lo dejaron cesante. O imagina qué pasaría si a él se le presenta la oportunidad de viajar por todo el mundo, mientras tú debes seguir atrincherada en tu trabajo mediocre. Cuando tú y tu pareja no están en el mismo nivel laboral o profesional, las dudas pueden aflorar: ¿quieres que él te acompañe en tu camino hacia el éxito o piensas que va a frenarte mentalmente? ¿Será ésta una señal cósmica de que no van a durar? Cómo vencerla. “Sentir un poco de envidia por el éxito de la pareja es inevitable y totalmente normal”, asegura Kaye. “Pero no creas que tienes que excusarte o desestimar tus logros para salvar su ego, ni tampoco esperes que él renuncie a su buena suerte”. El truco está en seguir con tu sueño mientras sigues haciéndolo sentirse importante. Si eres tú la que logró el puesto grande, recuérdale cómo te ayudó él cuando no te sentías capacitada, o cómo te auxilió al escribir la disertación final. También puedes mostrarle tu agradecimiento brindándole una amorosa sonrisa cuando él te sirve la cena al llegar a casa, o dándole un masaje cuando es él quien trabaja hasta la madrugada. Esos gestos les recordarán cuan bien funcionan ustedes como pareja. Susan, 30 años, lo confirma: “Parece que David y yo tenemos nuestros momentos de gloria por separado. Pero cuando uno está en la cima, el otro le sirve de apoyo”.

Y en vez de recalcar las diferencias, mira el lado positivo. Ese dinero extra que vas a ganar podrían usarlo en unas vacaciones románticas. Y si es a él al que le va mejor, quizá tú podrías volver a la universidad. Que hoy tengan diferentes direcciones, no significa que no puedan seguir disfrutando de la esencia que los unió, o inspirándose mutuamente para planear y dar juntos el próximo gran paso.

TENTACIÓN VS. DISTORSIÓN

Cuando tienes una relación estable, de vez en cuando te entran ganas de portarte mal… pero a algunas chicas se les va la mano y prácticamente se vuelven sicópatas.

TENTACIÓN                                                       DISTORSIÓN

Indagar sobre él por la internet                              Revisar todos sus e-mails

Interrogarlo acerca de su ex                                  Averiguar todo sobre su ex, y                                                                                          llamarla desde un teléfono público.

Fingir un orgasmo de vez en cuando                    Fingir como para ganarte un Oscar

Sabotear su tiempo con los amigos                      Ponerle fin a su tiempo con  los                                                                                                     amigos

Contarles a tus amigas detalles de su vida           Dibujarles diagramas de tu           sexual                                                                                         vida sexual

Esconder sus 7 controles remotos                        Cancelarle los canales de        para que concentre su atención en ti         deportes  con su compañía de cable

Flirtear con otros chicos para                                Pedirles el número de teléfono demostrarle que eres candente                             a otros chicos.

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